Capítulo 82

El cañón plateado del revólver se hundió con más fuerza contra la sien de Ari, y el metal helado le mordió la piel magullada. El aliento del comandante era caliente y áspero junto a su oído, y la forma en que la sujetaba del cabello era tan brutal que sentía como si el cuero cabelludo fuera a desgar...

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