Un adelanto del segundo libro: Rise of the cardinal

El látigo crujió en el aire. Sentí las cuerdas de cuero tocar mi espalda baja, y cuando Shrike tiró, pude sentir mi piel levantarse y desgarrarse. Una vez que los ganchos salieron, fui lanzado de nuevo cerca del poste. Dejé de respirar y traté de controlar el dolor. No había esperado eso.

—El espec...

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