Capítulo 13 Los destinos que impone cupido

Tomás miró a todos sus amigos que estaban desayunado:

—Aquí falta un par —dijo de repente.

—¿Ah? —inquirió Mateo extrañado.

—Nada. Es imposible que hubieran sido ellos los de anoche —soltó Tomás mientras volvía a ver la comida.

—Ay, no… —Keidys se levantó de la mesa y al dar dos pasos hacia atrás...

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