Capítulo 50 Los celos de una mujer

Alejandra salía en la mañana junto con Mateo, en ese momento Tomás salió de su casa:

—¡Tomás! —saludó Mateo sonriente y cruzó la calle.

—¡Mateo! —dijo Tomás sonriente.

—Oye préstame la tarea de la primera hora, no la hice —dijo Mateo tomando el bolso de Tomás, lo empezó a abrir.

—Ya decía yo que ...

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