Capítulo 62 Simplemente amigos

La joven empezaba a desesperarse, mas no quería formar un alboroto y que todos allí se enteraran de su adicción, tenía que calmarse y si el ejercicio como decía Tomás funcionaba en ella sería una gran ayuda. Bajó de la cama y puso sus manos en su cintura.

—¿Qué hago? —inquirió.

—Veinte sentadillas...

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