Capítulo 64 El camino del destino

Cuando el auto en el que iba Keidys pasó por el parque vio que ella estaba hablando con Tomás:

—No es más idiota porque no puede —masculló Keidys llenándose de una gran impotencia, quería bajarse y gritarle las verdades en su cara, ya saben, lo que hace toda buena amiga.

Tomás estaba sentado al lad...

Inicia sesión y continúa leyendo