Capítulo 40: Eres mía, Mila

Mila salió del baño después de una ducha caliente, envuelta en un camisón de seda rojo oscuro que se adhería a sus curvas. Su cabello aún estaba húmedo, pegándose suavemente a su piel. El vapor cálido la seguía mientras caminaba hacia la habitación tenuemente iluminada.

Pero sus pasos se detuvieron...

Inicia sesión y continúa leyendo