Capítulo 97: La desaparición de Matteo

Mila estaba sentada en su oficina, sus dedos inmóviles sobre los papeles frente a ella. La luz de la tarde entraba por la ventana, cálida y dorada, pero no llegaba a su corazón. Sentía el pecho insoportablemente pesado, como si manos invisibles le presionaran las costillas.

Había pasado una semana ...

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