Capítulo 105 verdad

El ascensor se cerró con un sonido metálico, sellando el vacío que dejaba atrás. Al quedar sola en el habitáculo, mi cuerpo finalmente cedió. Me deslicé por la pared metálica hasta llegar al suelo, con la cabeza enterrada entre las rodillas. El hospital no era solo el lugar donde salvábamos vida...

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