Capítulo 13 El precio del orgullo

El cristal del vaso de cristal corto estaba helado contra mis dedos, pero no tanto como el humor de perros que me cargaba encima desde la madrugada. Le di un sorbo largo y pausado al whisky puro, dejando que el líquido me quemara la garganta a su paso, intentando inútilmente borrar de mi mente l...

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