Capítulo 20 El precio de la libertad

El olor penetrante a antiséptico industrial me devolvió a la cruda realidad antes de que pudiera ser capaz de abrir los ojos por completo. Me sentía flotar en una densa neblina de absoluto agotamiento físico, pero el calor sofocante de una presencia excesivamente cercana me puso de inmediato en ...

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