Capítulo 64 sangre

El aire en la habitación de Ethan era pesado, saturado por el pitido monótono de los monitores y el olor a antiséptico que, hasta hace poco, yo asociaba con el control y la cura, pero que ahora se sentía como el perfume de un juicio final. Me senté al borde de la cama, sujetando la mano de Ethan...

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