Capítulo 322

La señora Baxter se quedó desconcertada ante aquella pregunta.

No pudo evitar reírse.

—¿Así que por eso no tienes ganas de comer?

Marcus Thornton alzó la vista, abatido.

—Ay, olvídalo. Aunque te lo dijera, no lo entenderías.

Tomó sus pequeños palillos de entrenamiento y empezó a comer con una l...

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