Capítulo 34

Una leve sonrisa burlona asomó a los labios de Henry.

—Yo también.

—Bien. Al menos eres sincero. Ya es más de lo que puedo decir de todos esos hipócritas que fingen preocuparse por mí. Mi salud les importa un bledo. Solo quieren saber cuánto tiempo me queda.

Henry no lo negó. Era la pura verdad. ...

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