Capítulo 72

Las farolas alargaban sus sombras y envolvían a ambos en un tenue resplandor dorado.

Lily estaba a punto de quitarse la chaqueta para devolvérsela cuando Henry le apoyó una mano en el hombro.

—Quédatela. Te llevaré a casa.

—¡No, de verdad, no hace falta! Puedo cubrirme con el bolso y tomar un tax...

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