Capítulo 21 Peligrosamente familiar

La mansión permanecía en silencio, salvo por el leve tictac del reloj de la planta baja y el lejano susurro del viento que rozaba suavemente los altos ventanales.

La mayoría de las luces ya habían sido apagadas por el personal, dejando solo el cálido resplandor de las lámparas a lo largo de los pas...

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