Capítulo catorce

Emma

—Me llevaste en un jet a Nueva York —dice, haciendo que levante la vista y me encuentre con sus ojos, pero debido a las gafas de sol que lleva puestas, no puedo ver realmente hacia dónde está mirando—. Eso no es sorprendente —añade.

Luego, se recuesta en su asiento, usando la palma de su mano...

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