Capítulo cuarenta y uno

Emery

Entro bruscamente en la biblioteca de Evelyn, lo que resulta en verla besando a Andrea; con ambas manos sosteniendo su rostro antes de volverse a mirarme sorprendida.

—¡Emery! ¿Q—qué estás haciendo?— tartamudea.

Mis ojos se dirigen a Andrea, escuchándolo aclarar su garganta—incómodamente. I...

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