Capítulo 12 La primera prueba del mando

El aire frío del río se filtraba por las rendijas de las persianas, trayendo consigo el olor rancio a salitre, humo y combustible de los barcos de carga. En el pequeño salón, el reloj de pared marcaba las once de la noche con un latido mecánico que parecía golpear directamente sobre las sienes de Ch...

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