Capítulo 25 El cobro de la cuna

El peso de la noticia dejó un silencio denso en la biblioteca de la villa. Don Lucchese permaneció inmóvil tras el escritorio de caoba, con el auricular aún en la mano. De rodillas sobre la alfombra, Gianni soltó una risa ahogada y llena de veneno antes de que uno de los guardias le cruzara el rostr...

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