Capítulo 79 El fuego que nos une

Desperté con el sol acariciándome la cara y con el calor de Alonso rodeándome entera. No se había movido. Su brazo me sostenía con ternura, su respiración era suave en mi nuca, y su mano, entrelazada con la mía, descansaba justo sobre mi corazón. Me giré despacio y lo encontré mirándome, con esos oj...

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