Capítulo 40 39° Que comience el juego

Hades

La tensión en la habitación VIP de la clínica era tan espesa que se podía cortar con un bisturí. El aire se sentía helado, casi asfixiante. Me quedé de pie a los pies de la cama, mirando alternadamente a Briana y a Otto, incapaz de procesar del todo la locura que ambos acababan de orquest...

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