Capítulo 3 DEDICATORIA:
Para ti, que ya no sueñas con un príncipe… Sino con un demonio que te arranque la ropa con una orden.
A ti, que no te conformas con caricias suaves ni besos de cuento, porque sabes que el verdadero placer se encuentra en los límites que nadie se atreve a cruzar.
A ti, que ardes por historias que no se leen… se sienten entre las piernas.
Por hombres que no conquistan con flores, sino con cadenas, miradas oscuras y promesas susurradas con voz grave.
Esta historia es para las indomables, para las que se mojan con el peligro,
para las que saben que a veces el infierno es más dulce que el cielo…
y que el villano no solo rompe las reglas. también rompe tus piernas, tus miedos y tu voluntad.
Porque algunas no queremos ser salvadas.
Queremos ser folladas.
Marcadas.
Dominadas.
Y si es por él… hasta destruidas.
