Capitulo 2
Dante
Eros, Tyler, Jackson, Ethan y Mason están sentados junto a mí. Entre todos estamos contando el dinero que hicimos esta noche con la pelea. Eryx dijo algo sobre ir al baño, pero está tardando demasiado. Estoy seguro de que debe estar enrollado con alguna chica. La pelea de hoy ha estado bien. Pensé que sería más sencilla; los grandotes siempre son menos problemáticos, aunque no me ha gustado que golpearan a Eryx. No entiendo qué le pasó; hacía años que no lo tocaban. Eros interrumpe mis pensamientos:
—Bro, Eryx está tardando demasiado. Podrías enviarle un SMS. Dejé mi teléfono en la camioneta... Hay que revisarle la pierna.
Asiento y saco mi teléfono. Busco el chat con mi hermano y le escribo:
Dante: ¿Dónde coño estás? Te quedarás sin dinero... ☻
Lo envío y continúo contando. Esta noche de verdad ha dejado más dinero de lo que pensé. En ese momento, recuerdo a JJ, la hermanita de Mike. ¿Qué demonios hace aquí? Si Mike se entera, va a matarme. Suspiro y recuerdo que estaba con Maddy, la escandalosa y parlanchina novia de Tyler, por lo que le pregunto:
—Tyler, viejo, ¿qué hacía JJ con Maddy?
Tyler, sin despegar sus ojos de los billetes, me responde:
—Es su nueva compañera de habitación.
Elevo una de mis cejas, pero no digo más nada. Al terminar de contar mi paca de billetes, la coloco a un lado y observo a los demás terminar de hacer lo mismo. Continuamos en la parte de atrás de la casa de fraternidad donde peleamos esta noche. Casi todo el mundo está dentro de la misma, bebiendo, bailando, fumando y muy posiblemente follando. Es la primera fiesta del curso. Acá en la Universidad de California suelen hacerse fiestas semanales, pero las peleas ocurren una o dos veces por mes, ya que nunca las hacemos en el mismo lugar porque podríamos meternos en problemas. Además, no siempre participamos en ellas, aunque casi un 80% de ellas tiene que ver con nosotros.
Verán, aquí mis hermanos y yo somos algo así como dioses. No solo porque somos los campeones en las BB, sino también porque, académicamente hablando, los tres somos unos de los mejores. Tenemos muy buenas notas, la verdad. El peor de los tres es Eros, y solo porque le fastidia estudiar. Pero cuando hace apenas un pequeño esfuerzo, se luce.
Somos famosos entre las chicas. Nos llueven a montones. Al principio, para mí era lo más divertido de estar en la universidad, pero en este punto no ando con toda la que se me ofrece, porque sí, se nos ofrecen, y la verdad le han quitado lo divertido por hacerlo. Para mis hermanos sigue siendo lo mejor de todo, sobre todo para Eryx. Le encanta llamar la atención en cualquier cosa. Es muy raro cuando le dice que no a una chica, pero lo ha hecho. Solíamos apostar a ver quién se tiraba más chicas en un fin de semana, pero dejamos de hacerlo cuando mi madre se enteró. Sí, eso es algo no muy grato de recordar.
Cuando todos finalizamos de contar el dinero y Tyler está haciendo su magia con los números, aparece Eryx con cara de satisfacción y triunfo. Lo veo de arriba a abajo: se ha cambiado. Lleva una sudadera negra y el jean con el que peleó. Cuando se acerca a nosotros, se sienta junto a Mason y coloca sus zapatos sobre la mesa, y nos comenta:
—Esta noche las chicas están un poco locas. Ni siquiera me había cambiado cuando una se lanzó sobre mí.
Eros pone sus ojos en blanco y ríe divertido. Luego, Tyler nos interrumpe:
—Bien, esta noche hicieron magia. Tenemos 2500 dólares. 200 dólares para Ethan, Jackson y Mason —comenta, entregando sus billetes a mis amigos, que los toman, los meten dentro de sus bolsillos y se levantan para ir por bebidas—. El resto es de ustedes.
Lo veo mal y le espeto:
—Oh, vamos, bro. No empieces con lo mismo. Toma tu dinero de una vez, ¿quieres?
Tyler se ríe y nos responde divertido:
—Sabes que no lo necesito. Además, hago esto por diversión, no por el dinero.
Eryx se encoge de hombros y susurra:
—Bien, más para nosotros.
Aprovecho que está distraído contando el dinero que está frente a él y, con mi pie, le doy un ligero empujón donde el moreno lo golpeó. Su gesto de dolor me avisa que está lastimado realmente. El rencor que siento crecer en mi interior me obliga a apretar los puños de mis manos. Este me dice, medio molesto y en voz alta:
—¿Oye, qué mierda te pasa?
Lo veo mal y le espeto:
—Te he dicho un millón de veces que no debes dejar que te toquen. ¿Acaso quieres que mamá nos mate? Dile a Eros que te revise la puta pierna... ¿Qué fue lo que te pasó allá? Nadie te había golpeado en años.
Eryx se remueve incómodo en la silla, y sé por su expresión que algo está pasando. Luego recuerdo a JJ y le espeto:
—Espero que no te hayas dejado golpear porque JJ te distrajo.
Eros, a mi lado, estalla en carcajadas, mientras mi hermano menor le lanza un vaso vacío que está sobre la mesa. Eryx me mira y me responde:
—¿JJ, la hermana de Williams? No me distraje por ella; me distraje por lo que dijo.
Lo observo con una de mis cejas elevadas y le respondo sarcástico:
—¿Y de a cuándo acá una chica o lo que dice es razón suficiente para distraer al cerebro de la familia?
En ese momento, escucho la voz de Maddy llamar a Tyler, mientras se acerca a nosotros junto a JJ. La chica es realmente hermosa, aunque es un puto limón agrio, pero su actitud me agrada. Cuando nos alcanzan, ella me mira por un instante y posa sus ojos en Eros, luego en Eryx, y nos dice:
—Ah, son hermanos. Eso lo explica todo.
Eryx se gira hacia ella, poniendo sus ojos en blanco. Me ve y comenta de mala gana:
—Dante, me largo. Aquí apesta a mierda.
Se levanta y pasa junto a JJ, que lo ve con ganas de matarlo. Por supuesto, no se queda con esa y le espeta:
—Sí, bueno, es que tienes la nariz pegada a la cara. Difícilmente no te olería así de mal si no fuera por esa razón...
Eryx se detiene de golpe, se gira sobre sí mismo para mirar a JJ, que lo ve altanera y retándolo a que le responda. A mi lado, Eros comienza a reír y susurra:
—Esto será divertido. Voy a Eryx.
Para Eros, todo es una apuesta, un juego. Siempre está sacando de alguna forma, alguna manera de divertirse a expensas de los demás. Volteo a mirarlo, negando con la cabeza, y le respondo:
—Voy a JJ.
Eros me ve sorprendido y coloca sobre la mesa un billete de cien dólares. Maldita sea, este idiota y sus ganas de desperdiciar el dinero. Sobre los de él, pongo otro de cien. Eryx está mirando de arriba abajo a JJ de manera despectiva, aunque sé que está pensando en que está buenísima, porque sí, la hermana de mi mejor amigo está muy buena. Luego, Eryx da un par de pasos en su dirección, hasta quedar a tan solo unos centímetros de ella, y le responde con desprecio:
—¿Segura que quieres hacer esto, nena
JJ lo ve mal, y a su lado, Maddy le susurra:
—JJ, mejor vayamos dentro, ¿sí?
Maddy es la novia de Tyler, pero no se lleva bien con mis hermanos y a mí me ignora casi todo el tiempo. Por lo que entiendo por qué está tratando de llevarse lejos a JJ. Siempre que puede advertirle a Tyler que estar con nosotros le traerá problemas, lo hace. El caso es que siempre que Tyler está con nosotros, ella lo acompaña y pareciera no molestarle. JJ voltea a verla y le dice:
—Espera un segundo, Maddy. Creo que este idiota está tratando de intimidarme. Le está saliendo de puta madre, ¿no crees?
Veo cómo Eryx aprieta sus puños ligeramente y sé que pronto o se pone tan ácido como ella o termina besándola, porque sí, así soluciona las cosas. Mi padre dice que es culpa de nuestra sangre gitana. Yo solo digo que mi hermano puede ser bastante idiota cuando se lo propone. Después de estudiar a JJ unos instantes, se acerca más a ella y le susurra amenazante:
—Tienes suerte de ser una maldita chica. Sino, hace mucho rato te habría partido esa bonita cara que tienes.
JJ comienza a reír burlonamente y le dice en tono divertido:
—¿En serio? No me digas. Dante, creo que tu hermano acaba de decirme un lindo cumplido.
Dice mirando a un costado. Eros, a mi lado, está literalmente doblado de la risa, y Eryx, sé que en cualquier momento termina perdiendo la poca paciencia que tiene y JJ estará en problemas. Por lo que me levanto, le coloco una mano sobre el pecho a mi hermano y lo empujo un poco para separarlo de ella. Niego con la cabeza, y él asiente. Se da media vuelta y se pierde en el interior de la casa. Dios, estos dos van a ser un puto dolor en el culo. Luego miro a JJ, que está mirándome triunfante. Sonrío con picardía y le respondo a su mirada:
—Veo que conociste a mi hermano menor... —digo, señalando a mi espalda por donde se fue Eryx—... Ese tomate de allí es Eros.
El muy tonto se ha puesto como un tomate de tanto reír. Se levanta entre risas y tiende una de sus manos a JJ, pero cuando sus ojos reparan en lo hermosa que es, su risa se detiene y se ahoga. Comienza a toser, y le doy una palmada en la espalda. Él se calma y comienza todo una vez más. Tiende su mano y le dice:
—Un placer, princesa. Soy Eros y estoy disponible para ayudarte en lo que sea que necesites... De los tres, soy el más divertido. Puedo asegurártelo.
JJ pone sus ojos en blanco, tomando su mano, pero lo ignora, dejando a mi hermano boquiabierto. Se voltea nuevamente a mí y me espeta:
—¿Qué? ¿No se supone que era algo tipo "si te visto, no me acuerdo"?
Comienzo a reír, levanto mis manos en señal de rendirme y le digo con simpleza:
—Solo estoy siendo educado. Era mi deber presentarte a mis hermanos...
En ese momento, Maddy hace algo que nos deja sorprendidos a mi hermano y a mí. Se gira y nos dice a ambos:
—Oigan, pelearon muy bien... Se sintió bien cómo le patearon el culo a esos mastodontes arrogantes...
Elevo una de mis cejas, mirando a Tyler, quien está viéndola divertido. Él se levanta, se acerca a ella y la besa en los labios. Yo pongo los ojos en blanco, y Eros les espeta:
—Ay, por favor, consíganse un hotel...
Maddy comienza a reír, junto a Tyler, quien le está sacando el dedo a su mejor amigo. Cuando volteo para ver a JJ, está caminando de regreso a la casa. Miro a Eros y le hago señas de que iré dentro. Él asiente y se queda conversando con Tyler y Maddy.
