Capítulo 32

Dante.

Nat no para de reprocharme mi actitud ante el idiota que amenazo la vida de mi hermano, camino de un lado al otro escuchándola decir lo idiota que soy.

- PARA ¿QUIERES?...- le grito, sus ojos se abren como platos pero finalmente se calla, respiro agitado, me acerco a ella y le espeto…-...

Inicia sesión y continúa leyendo