Capítulo 37

Eryx.

Las ganas de vomitar me despiertan, me levanto de golpe y el mareo se acentúa, miro a mi alrededor sin saber dónde coño estoy, todo está a oscuras pero la luz de la luna filtrándose por una ventana ilumina la habitación en la que me encuentro, que en definitiva no es la mía, pongo mi mano...

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