Capítulo 41

JJ.

¡Santa Madre de Dios!, es imposible que Eryx luzca así de perfecto, ¡joder! Lo veo caminar frente a mí con esa sonrisa suficiente en el rostro sabe lo que hace y sabe cómo se ve y se aprovecha de eso, camina hasta la nevera sin decirme nada, toma una cerveza la destapa y camina de regreso a...

Inicia sesión y continúa leyendo