Capítulo 44

Eryx.

Me despierto como ayer, demasiado temprano, aun ni ha salido el sol, me quedo tumbado en la cama mirando el techo hasta que sé que ya no poder volver a dormir y que por más que siga mirando el techo seguiré pensando en ella.

Me levanto y camino al baño me doy una ducha y mientras lo hago...

Inicia sesión y continúa leyendo