Capítulo 8 8

—Entonces reza para que vuelva a averiarse.

Las puertas terminaron de abrirse.

Gael me sostuvo la mirada un segundo más.

Después retiró la mano de la pared y salió del ascensor.

—Eres un peligro.

—Hace una semana era contradictoria.

—Has ascendido.

Lo seguí por el pasillo.

—¿Eso entra en mi evaluaci...

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