¡Superaremos esto juntos!

—He cambiado de opinión, no voy a ir —dijo Dracora, prácticamente pegada a su asiento. Cuando Titus estacionó frente al carnaval de la universidad, Dracora sintió que su confianza se desmoronaba. No creía que pudiera pasar otra noche en el exilio.

—¿Por qué demonios no? —exigió Titus—. Se suponía q...

Inicia sesión y continúa leyendo