Capítulo 39 Dentro de la boca del lobo

La vieja estación de trenes parecía un gigante olvidado por el tiempo. La oscuridad de la noche cubría los techos de lámina oxidada y las ventanas rotas.

Avanzamos agachados entre la maleza alta, evitando pisar las ramas secas. El frío de la madrugada nos calaba hasta los huesos, pero el miedo nos ...

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