Capítulo 41 Cuentas claras

El coche avanzaba a toda velocidad por la carretera oscura, devorando los kilómetros mientras dejamos atrás la vieja estación de trenes.

Nadie decía una palabra. En el interior solo se escuchaba el sonido ronco del motor y nuestra respiración agitada.

Julián iba en el asiento trasero, mirando por ...

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