Capítulo 13 La ironía del destino

Al día siguiente, Valeria intentó sepultarse bajo una montaña de expedientes en su oficina del sótano para sofocar el recuerdo de la mirada de Mateo. Sin embargo, a las diez de la mañana, el teléfono de la recepción sonó. Héctor contestó y, tras unos segundos de silencio, levantó la vista con ex...

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