Capítulo 23 Libre por un tiempo

Ni el dolor en mi labio pudo quitarme la sonrisa de la Cara.

¡Estoy de camino a mi casa!

A Marshall no le hace la misma ilusión que a mí, no ha cambiado su mala expresión todo el camino y tampoco ha dejado de quejarse, pero eso no me arruinara mi buen humor. Veré a mi padre y a los mellizos ¡Cómo ...

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