capítulo 10

Gemí en su beso y envolví mis brazos alrededor de su cuello.

—Isaac…

Él bajó sus manos a mis muslos y se apartó lo suficiente para mirarme.

—Dios, eres hermosa.

Parpadeé mientras intentaba calmarme lo suficiente para apreciar el momento.

—Tú eres hermoso.

Él sonrió mientras se inclinaba y alca...

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