Capítulo 13 Capitulo 13

Los cuatro toques no se murieron en el valle.

Rebotaron en la piedra, en los caballos, en el hueco de mi garganta. Kael ya estaba de pie antes del cuarto. El oro se le había puesto de guerra.

—Te quedas —dijo—. Aquí. Con el de verdad. Si alguien sube por este barranco y no soy yo, tiras al cuer...

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