Capítulo 48 Incomodo.

En el consultorio, Eliot cerró los ojos un segundo. El recuerdo de esa noche le llegó a carne viva. Los detalles, la curva de los hombros de Daphne bajo sus manos, la tibieza de sus labios, absolutamente todo encajaba en su mente. El tiempo que calculo en silencio, cinco meses exactos donde él, jamá...

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