Capítulo 68 La caida del enemigo.

Eliot no se detuvo.

Rodeó el escritorio, tomó a Viktor por la solapa del abrigo mojado y lo levantó del suelo con una sola mano, estampándolo con una violencia salvaje contra el ventanal de cristal blindado que daba al vacío de la ciudad. El impacto hizo que el cristal retumbara.

—Agradécele a mi ...

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