Capítulo 129 Capítulo 129: El hilo invisible del destino (continuacion)

Damián, León y Don Tomás contemplaban la escena en silencio, visiblemente conmovidos. Damián se acercó despacio, recogió el bastón del suelo y se lo entregó al maestro Mateo con una reverencia de respeto absoluto.

—Bienvenido a casa, maestro Mateo —dijo Damián con voz firme—. Soy Damián Vargas. Su ...

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