Capítulo 52 Capítulo 52 Las cenizas del engaño

Al caer la noche, regresamos a la hacienda caminando a pie por el sendero de tierra, bajo un cielo estrellado e infinito. Damián llevaba a Sofía sobre sus hombros, riendo juntos por primera vez en años.

—¿Ya no hay fantasmas en la cabeza? —le pregunté, entrelazando mis dedos con los suyos mientras ...

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