Capítulo 54 Capítulo 54: El eco del detonador

El silencio en la sala era tan denso que podía oír el goteo de la neblina condensándose sobre los cristales rotos. La amenaza de Valeria flotaba entre nosotros como una guadaña. Un movimiento en falso y mi madre, junto a la pequeña Sofía, volaría en pedazos sobre la estructura de piedra del río.

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