Capítulo 55 Capítulo 55: El suelo firme

El silbato de las patrullas se apagaba a lo lejos, hundiéndose en la curva de la carretera que bajaba hacia la ciudad. El aire helado del páramo olía a pólvora quemada, pino fresco y tierra mojada.

Estaba de pie en el porche, abrazándome a mí misma para controlar el temblor de mis brazos. La pue...

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