Capítulo 61 Capítulo 61: El reloj en la costa

El viento salobre del Caribe me golpeó el rostro con la fuerza de un latigazo apenas bajé de la camioneta de la comuna. Habíamos bajado la cordillera a tumba abierta, esquivando derrumbes y bordeando los abismos de la carretera vieja hasta llegar al litoral.

El cuaderno negro de Beatriz me pesab...

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