Capítulo 22 A solas

Me quedé en silencio procesando sus palabras.

—Gracias, Marta —dije finalmente.

—De nada, señora. Y si necesita algo, avíseme. Estoy aquí para lo que sea.

Terminé de comer y salí de la cocina. Caminé por los pasillos sin rumbo fijo hasta que llegué a la biblioteca. Entré y me senté en el sillón d...

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