Capítulo 37 Sorpresa

Los labios de Rodrigo son... suaves, sí, pero su ritmo no va en sincronía con el mío. Esto no está funcionando, no siento absolutamente nada, y pensé que quizás podría sentir algo. Como cuando lo besé aquella noche jugando a hacer carreras en bicicletas. Tenía unos diez o once años. Me separé de Rod...

Inicia sesión y continúa leyendo