Capítulo 31 La solicitud

—Sí.

Él la observó un momento más, como si estuviera decidiendo si seguir molestándola o por fin ceder. Entonces su expresión cambió; no de manera dramática, pero lo suficiente como para que ella lo notara.

—Mañana por la tarde tengo un partido —dijo.

Ella parpadeó una vez.

—¿Un partido?

—Sí. U...

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