Ella simplemente no puede manejarlo

Alison se quedó paralizada.

Jack se recargó con desgano en la puerta del elevador, con la mirada fija en su carita menuda.

—¿Ya terminaste? —se burló.

—¿Terminé? —Alison frunció el ceño—. ¿Terminé qué? —preguntó, desconcertada.

Sin hacerle caso, Jack se volvió hacia Caden.

—Caden, hablemos.

Al...

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