Capítulo 9 El vacío

El vacío

Amanecí con la boca amarga.

No era resaca. No había bebido. Era esa náusea baja, de estómago vacío y de idea fija, la que llega cuando el cuerpo se entera después que la cabeza. Me incorporé. El ala este dio un vaivén. El anillo pesó de más. Llegué al baño descalza, me arrodillé sobre ...

Inicia sesión y continúa leyendo