Capítulo 9 Fría

SAMANTHA

La mano estaba fría.

No fría como el agua del lago.

No fría como la piel de un cadáver.

Era una frialdad diferente, profunda, que parecía atravesarme hasta los huesos.

Intenté soltarme.

No pude.

—¡Samantha! —gritó mamá.

Daniel se levantó del suelo.

—¡Suéltala!

La mano apretó l...

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