Capítulo 19: No quiero rendirme

En la mansión Kicher, Dylan estaba tumbado en una tumbona tomando el sol cerca de la piscina cuando Rebeca llega con la intención de tocar el abdomen musculoso de su jefe, pero DK es más rápido y le sujeta la mano.

—No seas tan imprudente.

—¡Vaya! Grosero como siempre —la rubia está al borde de la...

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